March Madness winner: la gran final

Una nueva final del torneo de la NCAA de básquetbol universitario, mejor conocido como March Madness, vino y se fue el pasado 3 de abril. A la fecha final y definitoria del campeonato llegaron los Tar Heels de la University of North Carolina que debieron enfrentarse a los Bulldogs de la Gonzaga University. En un emocionante juego que tuvo todos los condimentos especiales de una final, los Tar Heels demostraron su supremacía e hicieron valer su favoritismo para conseguir su sexto título nacional después de una final fallida en 2016.

El marcador final fue de 71 a 65 puntos y dejó a los Bulldogs de Gonzaga lejos de lo que hubiera sido su primer título a nivel nacional. El equipo de basquetbol de esta universidad jesuita de Spokane, Washington ha competido siempre en todas las ediciones del March Madness desde hace casi dos décadas pero este año tuvieron uno de sus mejores equipos para conseguir el campeonato ya que solo perdieron el juego de la final en todo el torneo.

Por su parte, los Tar Heels tuvieron que trabajar duro para hacerse con la victoria ya que el juego fue poco sólido con algunos desaciertos de los referís en la segunda mitad. Eso en concordancia con las declaraciones del entrenador Roy Williams quien explicó “Fue un juego bastante feo. Creo que ninguno de los equipos jugó bien ofensivamente. La magnitud de este juego tuvo mucho que ver con eso”.

North Carolina contó con los 22 puntos de Joel Berry II de los cuales 9 fueron desde la línea de los 3 puntos. Mientras que el resto de los Tar Heels tuvo problemas para encestar, dejando al equipo con una efectividad del 36%.

Esa dificultad para anotar puntos también fue sufrida por Gonzaga quienes tuvieron una efectividad del 34% en un juego que comenzó con un marcador muy ajustado cabeza a cabeza. Luego mientras el reloj avanzaba, los Zags de Gonzaga pudieron crear una ventaja sobre los Tar Heels, beneficiados por la pobre efectividad que mostraba el conjunto de North Carolina.

Pero definitivamente la historia cambió a partir de la segunda mitad del juego. Los Heels pudieron escalar rápidamente en el marcador de manera consistente hacia el final donde el juego se volvió realmente emocionante. Para el último cuarto, el puntaje estaba muy cerrado, haciendo que los apostadores estuvieran realmente felices con un final abierto para cualquiera.

Hacia el final de la noche y faltando tan solo 2 minutos el marcador estaba empatado en 65 punto pero los Heels comenzaron a encestar los puntos importantes y a defender de manera correcta, haciendo pausas donde debían para quedarse definitivamente con su sexta final ganada y frustrando los sueños de un equipo de Gonzaga que merecía de igual manera quedarse con la gloria de la final.

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